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Salud intestinal y microbiota



Cada vez se hace más patente la relación que tienen los intestinos con nuestro estado de salud. Durante mucho tiempo los intestinos no han ocupado el lugar que se merecen y ahora están ganando protagonismo en el importante papel que juegan para nuestra salud. Tenemos que saber que desde la década de los 70 se dice que tenemos más bacterias que propias células humanas, en una proporción de 10 a 1.

No obstante este nuevo trabajo indica que tenemos 39 billones de bacterias en nuestro organismo, la mayor parte en el colon del intestino grueso, frente a los 30 billones de células humanas. La proporción entonces ya no sería de 10 a 1 sino 1,3 a 1. Aunque a pesar de este nuevo descubrimiento hay que tener cautela y esperar a que la evidencia sea más fuerte. Más adelante enlazaremos con la importancia que tienen para nosotros todas estas bacterias.

Cómo ya sabrás el intestino es la raíz indiscutible del organismo, es ahí donde se extrae del bolo alimenticio los nutrientes que necesitamos para tener una salud óptima. En el aparato digestivo asimilamos los nutrientes y el resto se elimina. Esta explicación es muy básica para que simplemente nos podamos hacer una idea del recorrido que hace lo que ingerimos diariamente.

Las funciones del sistema digestivo van mucho más allá de hacer la digestión

El tracto intestinal posee numerosas funciones en el sistema inmunitario y en las reacciones alérgicas. Tenemos que tener en cuenta que en el intestino se encuentra una parte muy importante de nuestro sistema inmunológico y este tiene la misión a grandes rasgos de detectar y actuar contra los innumerables agentes patógenos, elementos tóxicos o materiales extraños que llegan hasta ahí, después de haberlos ingerido. Un sistema inmunológico debilitado por problemas intestinales favorece la formación y el desarrollo de células cancerígenas. Ya lo decía Otto Warburg y, años más tarde, Joan Massagué, director adjunto del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB), llegó a la misma conclusión.

¿Dónde se encuentran estas bacterias y cómo las adquirimos? ¿Influye lo que come la madre para su futuro hijo? ¿La leche materna aporta las mismas bacterias que la de fórmula?

Desde que nos empezamos a desarrollar en la barriga de nuestra madre las bacterias de su boca pasan a formar parte de nuestro tracto digestivo. A esta conclusión ha llegado este estudio, a pesar de que antiguamente existía la creencia de que nosotros nacemos "estériles". Por eso mismo es muy importante la alimentación de la madre durante los 9 meses de embarazo, puesto que condicionará la formación de una correcta microbiota y esto se traducirá en salud. No menos importante es la manera en la que damos a luz: el parto vaginal proporciona más bacterias Lactobacillus y Prevotella mientras que el parto por cesárea nos proporcionará más Staphylococcus y Corynebcterium. Lo mismo sucede con la lactancia: la leche materna promueve un tipo de bacterias y la de fórmula otras. Todo suma para tener una flora equilibrada, incluso si la mamá se medicaliza en el parto.

Podemos verlo en este gráfico:


Fuente

Es decir, prácticamente desde el minuto 1 ya tenemos bacterias trabajando para nosotros. Pero veamos cómo se reparten estas bacterias en el tracto digestivo.


Fuente

  • Estómago: aquí encontramos poca cantidad de bacterias por el pH ácido de este órgano.

  • Duodéno: en este primer tramo del intestino delgado encontramos un pH básico pero al estar expuesto a las sales biliares y los jugos pancreáticos la concentración de bacterias también es bajita.

  • Yeyuno/Íleon: aumenta la concentración de bacterias en este tramo del intestino.

  • Colon: en este punto del intestino grueso se alberga hasta el 95% de la microbiota humana.

Pero, ¿qué es la microbiota?

La microbiota es un conjunto de comunidades microbianas (bacterias, levaduras y virus...) que viven en un entorno específico llamado microbioma.

La microbiota intestinal no es la única

En nuestro cuerpo podemos encontrar microbiota en las fosas nasales, en nuestra superficie corporal, aparato respiratorio (parte externa), aparato neurogenital, etc...

El microbioma, una pieza clave en la salud

Nosotros tenemos catalogados 20.000 genes humanos y los diferentes microbiomas que viven asociados a nosotros conforman de 1 a 20 millones de genes microbianos, es decir entre 100 y 150 veces el genoma humano. Esto implica que están asociados a unas 20.000 funciones biológicas distintas.

Un dato importante a tener en cuenta es que en el siguiente gráfico podemos apreciar cómo desde la década de los 50 las enfermedades infecciosas como Hepatitis, tuberculosis, paperas, sarampión... empezaban a disminuir debido a que se implantaron entre otros factores medidas higiénicas en nuestros hábitos cotidianos. Curiosamente, otras enfermedades como Esclerósis múltiple, Diabetes T1, Asma, Enfermedad de Crohn... empezaron a ganar terreno en nuestra sociedad moderna. Se asocian también las depresiones a un desequilibrio en nuestra microbiota intestinal ya que esta interactúa con nuestro sistema nervioso central.

Relación inversa entre enfermedades infecciosas y los desórdenes de carácter inmunológico


Las múltiples funciones de la microbiota

Bien, las tareas que desempeña la microbiota las podemos agrupar en 3: protectoras, metabólicas y estructurales.


Fuente

Las funciones protectoras son, entre otras:

  • Desplazamiento de patógenos

  • Competencia por receptores

  • Producción de factores antimicrobianos, por ejemplo bacteriocinas, ácidos lácticos...

Las funciones metabólicas son, entre otras:

  • Control de las células epiteliales del intestino

  • Metabolizar los carcinógenos de la dieta

  • Sintetizar vitaminas. Por ejemplo, biotina, ácido fólico...

Las funciones estructurales son, entre otras:

  • Fortificación de la barrera protectora

  • Inducción de IgA (Inmunoglobulinas A)

  • Desarrollo del sistema inmunológico

¿Porqué es realmente importante tener una flora intestinal equilibrada?


  1. La presencia de la flora determina un correcto desarrollo de la mucosa intestinal.

  2. Interviene en el metabolismo de sustancias como el ácido fólico, biotina, vitaminas B12, K y E.

  3. Favorece la producción de IgA y contribuye a la inmunotolerancia

  4. Es un importante estímulo antigénico.

  5. Tiene efecto de barrera, al ocupar nichos ecológicos, impide el establecimiento de otras bacterias, potencialmente patógenas. Este fenómeno se conoce como interferencia bacteriana.

  6. Segrega bacteriocinas, sustancias que son tóxicas para bacterias de otros géneros.

  7. La flora normal del tubo digestivo interviene en infecciones oportunistas o endógenas en circunstancias tales como obstrucciones mecánicas o perforación del tubo digestivo. En este caso, los gérmenes pasan al peritoneo, causando una enfermedad grave.

Un dato curioso e importante, es que parte de la vitamina K está sintetizada por la microbiota y en ocasiones la coagulación de la sangre puede verse afectada por un desequilibrio en la misma. Si nos fijamos más arriba en las funciones metabólicas la microbiota ayuda a asimilar los iones de Calcio, Hierro y Magnesio. Y muy importante también es tener una microbiota equilibrada ya que cuantas más bacterias "buenas" cubran las paredes de nuestro intestino, hay menos posibilidades de que se instalen en ellas las patógenas. Más adelantes veremos los efectos de estos desequilibrios.

¿Qué condiciones se tienen que dar para que el equilibrio de la microbiota se altere?

Hay diveros factores que pueden hacer que nuestra flora se altere como por ejemplo tener un estilo de vida incorrecto (estrés, sedentarismo) o una alimentación basada en alimentos poco saludables (ultraprocesados, azúcar y harinas refinadas...), tomar medicamentos (España a la cabeza de la UE) y fármacos a través de la alimentación (carnes de ganadería intensiva, leche, etc..), anticonceptivos, quimioterapia...


Fuente

Normalmente deberíamos tener el equilibrio inmunológico de la siguiente manera:


Fuente

Si nosotros no somos capaces de mantener ese equilibrio a través del cuidado de la microbiota, lo que va a pasar es que ante cualquier patógeno externo o cualquier enfermedad o resfriado, ese equilibrio inmunológico desaparecerá y entraremos en lo que se llama disbiosis (alteración en la composición de la microbiota) y nos aparecerá una inflamación crónica de bajo grado. Esto se detecta con el parámetro Proteína C reactiva. Esta inflamación es más importante que otros parámetros como el colesterol para poder predecir el riesgo de ECV (enfermedades cardiovasculares). Un dato importante es la cantidad de mujeres con candidiasis, y esto es debido a un desequilibrio de la microbiota. Normalmente tenemos en nuestro cuerpo Cándida Albicans que en principio no es ningún problema porque nuestra flora "buena" la mantiene en equilibrio. Si este se perturba a causa de todo lo que estamos exponiendo en este artículo (antibióticos, estrés, mala alimentación- emulgentes, colorantes, pesticidas, azúcar, harinas refinadas...-) la cándida altera su forma y se convierte en patógena.


Fuente

¿En qué nos afecta esta disbiosis intestinal y la inflamación?

La relación de la microbiota con el resto del cuerpo es impresionante. Como comentábamos al principio participa en más de 20.000 funciones biológicas distinas por lo que la medicina se debería de centrar más que en las consecuencias en las causas de este tipo de desequilibrios. Muchas enfermedades como la diabetes, cáncer, etc... pueden tener su origen en una flora desequilibrada.

"Más de varios cientos de millones de personas serán diabéticas y obesas en las próximas décadas frente a las cuales los enfoques terapéuticos reales tratan las consecuencias más que las causas del metabolismo deteriorado. Esta estrategia no es eficiente y se deben encontrar nuevos paradigmas."


Fuente

"El origen de las enfermedades metabólicas es multifactorial, pero el impacto de los hábitos alimenticios deletéreos es sin duda el principal factor responsable. Esto modifica directamente la ecología intestinal [...] [estudio1, estudio2] llamado endotoxemia metabólica. Los factores inflamatorios LPS y otros fragmentos bacterianos pueden trasladarse hacia los tejidos diana tales como la sangre, el hígado y los depósitos adiposos o la pared arterial para interferir con las células del sistema inmune para generar la inflamación crónica de bajo grado necesaria para el desarrollo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares."

Siguiendo el hilo de los hábitos alimenticios debemos de prestar principal atención a los aditivos, edulcorantes, colorantes, emulgentes entre otros. Estos componentes que se usan sobre todo en alimentos ultraprocesados son perjudiciales para nuestra microbiota como indican varios estudios (estudio1, estudio2, estudio3).

Un consumo habitual de este tipo de componentes (emulgentes, etc...) hacen que aparezca en nuestro intestino el síndrome de intestino permeable. Esto quiere decir que las paredes intestinales dejan pasar ciertos componentes a nuestro torrente sanguíneo que no deberían pasar, provocando a nivel sanguíneo una inflamación que si se mantiene en el tiempo desencadenará otras enfermedades autoinmunes.

Síndrome de intestino permeable:


Algunas de las enfermedades con desequilibrio de la microbiota son las siguientes ¿será una de las causas? Posiblemente, aunque se sigue estudiando.

¿Cómo sabemos si tenemos la microbiota alterada?

A parte de las que hemos visto anteriormente deberíamos de fijarnos en nuestras deposiciones. Esto es muy importante y podemos recabar datos sobre el funcionamiento de nuestro sistema digestivo como indica este estudio. Sabemos que las heces son 3/4 de agua (gracias a este agua son suficientemente blandas para ser transportadas hacía el exterior), 1/3 del componente sólido son bacterias de nuestra flora intestinal, otro 1/3 son fibras vegetales no digeribles y el último tercio de la parte sólida digamos que es una mezcla de desechos, colesterol, colorantes, medicamentos...

Una vez que dabemos la composición de las heces podemos definir cuál sería la consistencia que deberían tener si nuestro intestino funcionara en condiciones óptimas.

Normalmente la mayoría de las personas no se fijan en sus heces y si lo hacen como no cuelen conocer otra cosa, piensan que es normal. Según la escala de Bristol hay 7 consistencias diferentes clasificadas de la siguiente manera:


Según esta escala podemos sacar varias conclusiones, normalmente los tipos 1 y 2 son síntomas de estreñimiento, ya que da a entender que las heces han estado unas 100 horas en el intestino y en este caso denota falta de fibra y de agua.

Los tipos 3, 4 (el 5 está en el límite) son los considerados normales ya que tienen una consistencia óptima en cuanto a agua y materia sólida.

Los tipos 6 y 7 son los que menos tiempo están en el intestino y esa textura podría ser causada por la intolerancia a la lactosa, los endulzantes artificiales (sorbitol...) o una reacción a la fructosa o al gluten.

Esto se puede ir monitoreando con una app llamada Bristol Stool Chart (iOs, Android)

Faltan 2 componentes imprescindibles para compeltar este análisis visual y lo que falta es el color y además el olor.

¿Cuál es el color óptimo de las heces y por qué?

  • Las heces negras y alquitranadas o heces rojas: podrían indicar sangrado en el tracto a no ser que haya ingerido remolacha. Las heces negras también son el resultado del consumo de ciertos medicamentos, suplementos o por consumir regaliz negro, si usted excreta heces negras y alquitranadas, lo mejor es que visite a su médico

  • Las heces blancas, pálidas o grises podrían indicar una falta de bilis, lo que es un problema serio (hepatitis, cirrosis, trastornos pancreáticos o un posible bloqueo en el conducto biliar), esto debería de diagnosticarlo su especialista, también puede ser el resultado del consumo de antiácidos. Normalmente ocurre cuando la unión entre el hígado y el intestino se doble yo se comprime por lo que el colorante de la sangre no llega a las heces.

  • Las heces amarillas podrían indicar una infección por Giardia, un problema de la vesicular biliar o un enfermedad conocida como síndrome de Gilbert-Meulengracht (un 8% de la población lo padece)

  • Marrón y marrón amarillento sería el color ideal.

Cómo vemos la salud intestinal es fundamental para nuestro organismo y que todo funcione correctamente. Cada vez la ciencia se acerca más a una salud integral y no sintomatológica. Esta es la clave para tener resultados tangibles con las personas y sus enfermedades, desgraciadamente la mayoría de profesioanales sanitarios no ven al ser humano como un todo, y tratan de eliminar los síntomas sin atacar la causa, estrategía poco efectiva y con lo que se logra únicamente cronificar en muchos casos la enfermedad y que además esta se agrave o se convierta en otra.

Si quieres aprender a tener un estilo de vida saludable y/o tratar alguna patología a través de la nutrición y de la suplementación natural en caso de ser necesario, te invito a que veas la siguiente información >>

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