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¡DISFRUTA DE LOS BENEFICIOS DE LAS FRESAS!



Muchas personas piensan que comer sano es igual a aburrido, sin sabor, dejar de disfrutar del acto de comer… ¡Nada más lejos de la realidad! Pensemos, por ejemplo, en una fresa, que es el alimento sobre el que voy a hablar en este post, ya que estamos en temporada de fresas.

En este punto tengo que hacer una aclaración: en la mayoría de las ocasiones utilizamos indistintamente la palabra fresa para referirnos también al fresón, pero son muy distintos. Ambos pertenecen a la familia de las rosáceas y al género de las fragarias pero la fresa (Fragaria vesca) es una especie silvestre que ha crecido espontáneamente en los bosques europeos y que posteriormente se cultivó en huertas y jardines. El fresón (Fragaria ananassa), sin embargo, es un híbrido desarrollado por los botánicos en el siglo XVIII mediante el cruce de varias especies americanas que ha desbancado a la fresa por su mayor tamaño. No obstante, el sabor de la fresa es más dulce e intenso, ¡así que te animo a que la pruebes porque sin duda no te dejarán indiferentes! La temporada del fresón comienza en febrero, mientras que la de la fresa está a la vuelta de la esquina, en mayo.

¿Y a quién no le gustan? ¡No veo manos levantadas! ;) Claro, porque tanto la fresa como el fresón tienen un sabor, aroma y textura increíbles, y más si proceden de la agricultura ecológica. De hecho, te recomiendo que las compres orgánicas, ya que las "normales” las tratan con muchísimos pesticidas y es el vegetal que ocupa el top 10 en cuanto a abuso de pesticidas sintéticos (1).

¿Aún no conoces todo lo que este manjar aporta a tu salud? ¡Pues sigue leyendo! :)

Primero, comencemos desglosando su VALOR NUTRICIONAL:

Son, como la mayor parte de frutas y verduras, una buena parte agua, en concreto, un 91%. Tienen un contenido bajo en azúcares (7.7%), grasas (0.3%) y proteínas (0.7%).

Al tener un bajo contenido en azúcares y un IG (Índice Glucémico) bajo, de 40 (2), las hacen muy recomendables para los diabéticos. Además, aportan una buena dosis de fibra (2,8 gr/ taza), lo que también las hace adecuadas para personas con problemas de glucemia en sangre y para aquellas personas con estreñimiento.

Una taza de fresas (150 gr aprox.) contiene menos de 50 calorías, por lo que son beneficiosas para mantener y equilibrar el peso corporal, entre otras propiedades.

En cuanto a vitaminas y minerales, destaca principalmente su contenido en (3)...

  • Vitamina C: una taza cubre el 141 % de la CDR (Cantidad Diaria Recomendada). Esta vitamina es un potente antioxidante, beneficiosa para el sistema inmunológico y para la piel (4, 5), entre otras características.

  • Manganeso: 28 % de la CDR. Este mineral está involucrado en la formación de tejido conectivo, huesos, factores de coagulación sanguínea y hormonas sexuales. Su carencia se ha asociado a infertilidad, debilidad, malformación de huesos y convulsiones (6).

  • Folato: 9 % de la CDR. Participa en la creación de células nuevas y es fundamental durante la gestación, ya que puede prevenir defectos congénitos en el bebé (7).

  • Potasio: 6 % de la CDR. Implicado en numerosas funciones corporales, entre las cuales destaca el regular la presión arterial (8, 9).

Así mismo, las fresas poseen diversos compuestos vegetales que también están repletos de propiedades salutíferas:

  • Ácido elágico: antioxidante que presenta propiedades anticancerígenas, antivirales y antineurodegenerativas (10).

  • Antocianinas: pigmentos que otorgan la tonalidad roja-morada a multitud de vegetales. Tienen propiedades hipoglucemiantes, anticancerígenas y antiinflamatorias, entre otras. La antocianina más abundante en las fresas es la pelargonidina (11).

¿Y cuáles son los BENEFICIOS que te brinda su consumo?

Los más estudiados por la ciencia son los siguientes:

1. Reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades del corazón son una de las principales causas de muerte en Occidente.

Las fresas destacan por su elevado contenido de antioxidantes, como las antocianinas, a las que se ha relacionado con reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas (12, 13).

La ingesta de fresas se ha asociado con incrementar los niveles de colesterol "bueno" o HDL, reducir la presión arterial y mejorar la función de las plaquetas sanguíneas (14).

También se las ha relacionado con mejorar los niveles de antioxidantes en sangre, disminuir el estrés oxidativo, inhibir la inflamación, mejorar la función vascular y los perfiles lipídicos en sangre, así como reducir los niveles del peligroso colesterol LDL (15, 16, 17).

Además, las fresas son ricas en vitamina C, cuya ingesta está vinculada con un menor riesgo de enfermedades tanto cardíacas como crónicas gracias a su acción antioxidante (18).

2. Protegen frente al cáncer

Otra causa principal de muerte en la actualidad y cada vez más frecuente es el cáncer.

Según los expertos, la inflamación crónica y el estrés oxidativo producido por los radicales libres son dos factores de riesgo que aumentan en gran medida las probabilidades de padecer cáncer (19, 20).

Las fresas contienen buenas dosis de ácido elágico y antocianinas, dos potentes antioxidantes repletos de beneficios para la salud, como su capacidad para protegernos frente al cáncer (21, 22).

Hay evidencia científica de que el ácido elágico puede inhibir el desarrollo de cáncer de pulmón, pecho, colon y próstata mediante la muerte de células cancerosas, es decir, apoptosis. A esto hay que añadir que las antocianinas también impiden el crecimiento y proliferación de células cancerosas (23).

3. Ayudan a regular la glucosa

Las fresas disminuyen la respuesta glucémica por medio de la reducción de la digestión y la absorción de la sacarosa (24). Por tanto, parecen ser muy recomendables para los diabéticos.

¡Parecen increíbles todas las propiedades que un alimento tan pequeñito puede albergar!

Y lo mejor de todo, es que podemos consumir las fresas de múltiples formas: solas, con zumo de naranja o mandarina con un poquito de panela, en un batido, en una tarta, en un helado (¡sin azúcar!), en una ensalada o macedonia de frutas... ¡Las posibilidades solo las pone tu creatividad!

Por cierto, ¿cuál es tu manera favorita de consumirlas? La mía, en un delicioso batido junta a la piña. ¡Delicioso!

PD: Si deseas un asesoramiento nutricional para APRENDER a comer de manera vegana y sin carencias y/o tienes una patología y quieres mejorar tu salud, pulsa AQUÍ.

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