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AGUA DE COCO, ¿SÍ O NO?



Te he de confesar que soy una absoluta amante del agua de coco. Me encanta todo de ella: su olor, su sabor y lo bien que me sienta, ¡porque es súper refrescante y ligera! Es mi bebida favorita, sin lugar a dudas. Esto, unido a mi pasión por la nutrición, a las propiedades de los alimentos y a que cada vez se despierta un mayor interés por esta sabrosa y delicada bebida, me han hecho ponerme manos a la obra para investigar cuáles son sus propiedades, porque muchas veces se magnifican o menosprecian las virtudes de un alimento. En el caso del agua de coco, los Hawaianos la denominan “noelani”, que quiere decir “Rocío del Cielo” porque tienen una gran estima a esta bebida, a la que atribuyen propiedades rejuvenecedoras e hidratantes. También se dice que el agua de coco es beneficiosa para el corazón y anticancerígena. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? Espero arrojarte un poquito de luz con este artículo ;)

Pero, antes que nada, comenzaré explicándote qué es el agua de coco, porque quizás sea la primera vez que oyes hablar de ella.

El agua de coco es el jugo que suele extraerse del coco inmaduro, es decir, del coco verde, cuando aproximadamente tiene unos 6-7 meses, aunque también puede obtenerse de los cocos maduros, es decir, de aquellos que tienen 10-12 meses. Sin embargo, estos contienen muy poquito líquido en su interior, porque a medida que pasa el tiempo el agua que contienen se convierte en la suculenta pulpa o parte blanquita del coco que tan agradable nos resulta al paladar.

Y aquí he de hacer una distinción importante: no debes confundir el agua de coco, con la leche de coco, puesto que son completamente diferentes y sus propiedades también. Mientras que la leche de coco está elaborada con la carne del coco molida, posteriormente diluida con agua y contiene alrededor de un 50% de agua y un alto contenido en grasa de coco, el agua de coco está compuesta en su mayor parte de agua (94%) y su contenido en grasa es muy muy bajito. Eso sí, he de destacar que las grasas del coco son beneficiosas, siempre y cuando no las consumas refinadas, procesadas a elevadas temperaturas y en gran cantidad.

Y cuando bebes un vaso de agua de coco, ¿qué estás aportando a tu cuerpo?

Pues nada menos que…

-Casi 2 gramos de proteínas (cuyo valor biológico es bastante aceptable).

-2,5 gr de fibra.

-9 gr de carbohidratos (de los cuales 6,3 gr son azúcares).

-0,5 gr de grasas.

-10% de la CDR (Cantidad Diaria Recomendada) de vitamina C.

-15% de la CDR de magnesio.

-17% de la de manganeso y potasio.

-10% de la CDR de sodio.

-6% de la de calcio (1).

¡Pues lo cierto es que no está nada nada mal! Haciendo un pequeño paréntesis, la pregunta ¿qué me aporta (y qué me resta ;)) lo que me voy a comer?, deberías hacértela cada vez que vayas a meterte algo en la boca, porque la nutrición es la principal finalidad por la que comemos. Finalidad de la cual, desgraciadamente, bien por desconocimiento, bien por la publicidad y el marketing o bien por la mezcla de ambas, muchas personas no son conscientes.

Bueno, no voy a desviarme más… ¡Iré al grano! El primer beneficio ya está desvelado: es una bebida bastante nutritiva y baja en grasas, pero ¿qué más beneficios nos brinda a la salud? ¿Tiene tantas propiedades como se le atribuyen? Pues… ¡parece que sí!

1. ES MUY HIDRATANTE

Beber agua de coco es una forma excelente, natural y deliciosa de hidratarte y si eres deportista, te recomiendo que te olvides de las bebidas isotónicas comúnmente recomendadas tras la práctica de ejercicio físico, que están cargadas de azúcar blanco, colorantes y su valor nutricional es ínfimo, y optes por el agua de coco, que se lo ha denominado “el Gatorade de la naturaleza”.

¿Por qué? Además de su elevado contenido de agua (94%), esta bebida destaca por poseer cantidades importantes de electrolitos: potasio, magnesio, sodio, calcio y fósforo. Los electrolitos son necesarios para transportar impulsos eléctricos a las células y por tanto son imprescindibles para recuperarse después de una sesión de entrenamiento (2). Por ejemplo, un solo vaso de agua de coco te aporta el 17 % CDR de potasio, una cifra bastante alta en comparación con algunas bebidas deportivas.

Dos estudios en los que se comparó la ingesta de agua de coco, agua y bebidas deportivas altas en electrolitos después de practicar deporte, encontró que consumir agua de coco tenía efectos muy similares a la bebida deportiva en cuanto a rehidratación y superiores a los del agua. Así mismo, el agua de coco provocaba menos náuseas, malestar y pesadez de estómago y tenía un sabor más agradable (3, 4).

También se ha visto que el agua de coco puede utilizarse como bebida rehidratante en niños con diarrea y síntomas de deshidratación (5).

Así que si tienes sed… ¡di adiós a los refrescos azucarados y escoge agua de cocos frescos! Su sabor es O, en su defecto, agua filtrada (¡ni de grifo ni embotellada, por supuesto!)

Aunque, eso sí, escoge agua de coco 100% natural, que no provenga de concentrado, que no tenga azúcar refinada ni edulcorantes artificiales y, a ser posible, que no esté pasteurizada y que sea orgánica.

2. PLANTA CARA A LOS RADICALES LIBRES

Muchas veces mencionamos términos que realmente no sabemos qué quieren decir porque los oímos en todas partes. Este quizás sea el caso de los radicales libres. ¿Qué se entiende por radicales libres? Estos son átomos que cuentan con un electrón que no tiene pareja y por tanto, son altamente inestables. Por ello, buscan átomos a los que “robarle” el electrón que les falta para tener pareja y dotarse de estabilidad. Cuando un radical libre se hace con el electrón de un átomo estable, este a su vez se convierte en un radical libre. Si esto se repite de manera sucesiva, acaba ocasionando daño celular (estrés oxidativo), lo cual está asociado a envejecimiento y diversas enfermedades (6).

Los radicales libres se forman en muchos procesos del cuerpo, por ejemplo, durante el propio metabolismo o para atacar a virus y bacterias, pero también se originan por la polución, el tabaco, el alcohol, alimentación desequilibrada, el estrés, la radiación ultravioleta excesiva y el ejercicio físico intenso.

¡Pero no todo son malas noticias! Contamos con super héroes para detener a estos ladrones: ¡los antioxidantes! El agua de coco cuenta con diversas sustancias que los estudios han evidenciado que presentan efecto antioxidante (7, 8, 9). No obstante, la mayoría de estos estudios se han hecho con ratones, por lo que son necesarias investigaciones en humanos para corroborar dicha actividad antioxidante en humanos.

Y dentro de los antioxidantes del coco he de mencionar a las citoquinas, puesto que esta bebida de sabor anuezado es la fuente más importante de estos compuestos que se conoce en la naturaleza. Cuando las células humanas están expuestas a las citoquinas, el envejecimiento disminuye considerablemente. Los investigadores han sugerido que si se consume una alimentación rica en citoquinas, se pueden experimentar efectos antienvejecimiento y tiener menos riesgo de padecer enfermedades degenerativas asociadas a la edad (10, 11).

También se ha descubierto que las citoquinas tienen propiedades antitrombóticas y anticancerígenas (11).

3. ALIADA DE LOS DIABÉTICOS

Diversos estudios llevados a cabo en ratones han mostrado que el consumo regular de agua de coco puede mejorar los niveles de glucosa en sangre y mejorar otros marcadores, como los niveles de hemoglobina glicosilada (HbA1c), que mide el nivel promedio de glucosa o azúcar en la sangre durante los últimos tres meses. (12, 13).

Aunque es necesario realizar más investigaciones con seres humanos, el agua de coco es pobre en azúcares y su fibra ayuda a regular la liberación de los mismos. Además, es rica en magnesio y manganeso, 2 minerales implicados en el metabolismo de la glucosa.

4. ES AMIGA DEL CORAZÓN

Beber agua de coco puede ser beneficioso para tu salud cardiaca. En un estudio llevado a cabo con animales las ratas que consumieron agua de coco experimentaron una disminución en el colesterol sanguíneo y los triglicéridos (14).

Otro estudio evidenció que el agua de coco era tan efectiva como las estatinas para disminuir el colesterol y los triglicéridos, aunque la cantidad usada en el estudio de agua de coco muy grandes (lo que equivaldría a casi 3 litros al día en humanos) (15). No obstante, esto es un descubrimiento muy positivo que debe ser investigado en profundidad.

A estos hallazgos hay que sumar que el agua de coco es una buena fuente de iones minerales, sobre todo potasio, que ayudan a prevenir ataques cardíacos (16). Además, el agua de coco también parece presentar beneficios para la presión arterial. En un estudio, el 71 por ciento de las personas que bebieron agua de coco experimentado disminución en su presión arterial.

5. REDUCE EL RIESGO DE PIEDRAS EN EL RIÑÓN

Beber suficiente agua es muy importante para prevenir las piedras en el riñón. Igual de importante, como señalé anteriormente, es que el agua sea filtrada, no de grifo ni embotellada. No obstante, parece que el agua de coco es más beneficiosa aun que el agua en lo que a piedras en el riñón se refiere. De hecho, se ha observado que esta bebida evita que los minerales cristalizados se adhieran a los riñones, lo que facilita su expulsión (17).

Sin embargo, es necesario realizar más investigaciones con seres humanos para probar realmente la eficacia del agua de coco en este campo.

6. OTROS BENEFICIOS…

La lista de todos los beneficios que se atribuyen al agua de coco es muy larga, por eso he seleccionado los más relevantes:

  • Es un diurético natural, ya que reduce la retención de líquidos, al ser rica en potasio (18)

  • Indicada en casos de indigestión, estreñimiento, diarrea y parásitos intestinales (19)

  • Es adecuada para prevenir la osteoporosis, debido a su riqueza en magnesio, manganeso y calcio y potasio, minerales implicados en el metabolismo óseo.

  • Propiedades anticancerígenas (11).

  • Puede ser administrada por vía intravenosa en el torrente sanguíneo, ya que cuando se extrae del coco su agua es estéril y su composición es similar al plasma sanguíneo humano. Los médicos han utilizado exitosamente el agua de coco como un líquido intravenoso durante más de 60 años, sobre todo en regiones remotas del mundo donde los suministros médicos son limitados y han salvado muchas vidas (20).

Visto lo visto, recomiendo encarecidamente el consumo de agua de coco ecológica, libre de azúcar refinado y endulzantes artificiales. Y siempre, claro está, es mejor optar por beberla directamente de los cocos frescos que envasada porque al menos en el mercado español la mayor parte de ellas están pasteurizadas. Y el sabor del agua que se bebe del coco joven no tiene nada que ver a cuando se bebe envasada.

Aunque buena parte de los estudios se han hecho en animales de experimentación, los efectos en la salud del agua de coco parecen muy prometedores y su consumo no es perjudicial, sino que parece justo todo lo contrario.

Y después de compartir contigo buena parte de los beneficios del agua de coco, me gustaría que me contaras si esta suculenta bebida forma parte de tu alimentación y si la incluyes en alguna preparación culinaria :)


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