• Cristina Santiago

¿AFECTA NEGATIVAMENTE LA DIETA VEGANA A LA INTELIGENCIA? PARTE 2



Como os había explicado en el post anterior, estoy analizando una noticia (que podéis leer aquí) de la que hace unos días se hicieron eco varios medios de comunicación. He diferenciado mi texto del de la noticia entrecomillándola y los comentarios y el análisis que he hecho de la misma los he puesto en negrita. Continuemos por tanto comentando los pasajes más destacados del artículo:


“En 2016, la Sociedad Alemana de Nutrición llegó a afirmar categóricamente que, para niños, mujeres embarazadas o lactantes y adolescentes, no se recomiendan las dietas veganas, lo que ha sido respaldado por una revisión de la investigación realizada en 2018. En Bélgica, forzar a tus hijos a comer una dieta vegana puede llevarte a pasar tiempo en prisión”.


  • Hace ya 17 años que la Academia de Nutrición y Dietética de EEUU se posicionó a favor de las dietas veganas en todas las etapas del ciclo vital (1). Postura que volvió a reafirmar en 2009 (2) y en 2016. Y según sostiene este mismo organismo con la evidencia correspondiente, no solo son nutricionalmente adecuadas, sino que además “los vegetarianos y veganos tienen un riesgo reducido de ciertas afecciones de salud, incluida la enfermedad coronaria, la diabetes tipo 2, la hipertensión, ciertos tipos de cáncer y la obesidad” (3).

Una posición que también sostiene Kaiser Permanente, la mayor organización de atención médica administrada en EEUU: cubre a casi 9 millones de personas con alrededor de 15000 médicos. Es más, este organismo insta a sus profesionales sanitarios a recomendar esta dieta… ¡a TODOS sus pacientes! (4). ¿Y qué otros organismos oficiales avalan la alimentación infantil vegetal? Entre otros, la Asociación de Nutricionistas Británicos (5), la Asociación de Nutricionistas Canadienses (6), el Sistema de Salud Nacional británico (7) y la Sociedad Italiana de Nutrición Humana (8). Y podrás pensar: “ya, pero, también -como cita el artículo- hay profesionales sanitarios y organismos que desaconsejan esta dieta en niños”. Como seguramente recordarás (y como también hace mención el artículo que estoy analizando), ya que numerosos medios de comunicación se hicieron eco de la notica (y de una forma muy sensacionalista), en mayo de 2019 un grupo de médicos belgas, a través de la Academia de Medicina belga, emitió un comunicado en el que desaconsejaban las dietas veganas en los bebés, niños, adolescentes y en las mujeres embarazadas y durante la lactancia. Pues bien, este informe no está basado en datos científicos. De hecho, según los estudios y la experiencia clínica, los niños veganos se desarrollan y crecen con normalidad (8, 9, 10).


“Pero, por otro lado, si abstenerse de comer carne tuviera un impacto real en nuestro cerebro, uno pensaría que ya nos habríamos dado cuenta. Entonces, ¿está realmente dañando nuestros intelectos, o todo esto es solo miedo a lo desconocido? Idealmente, para probar el impacto de la dieta vegana en el cerebro tomarías a un grupo de personas seleccionadas al azar, le pedirías a la mitad que deje de comer productos de origen animal y luego verías qué sucede. Pero no hay un solo estudio que sea así.


En cambio, la única investigación parecida hizo lo reverso: se llevó a cabo en 555 escolares en Kenia, que fueron alimentados con uno de tres tipos diferentes de sopa -con carne, con leche o con aceite- o no recibieron sopa, durante siete períodos escolares. Fueron examinados antes y después, para ver cómo se comparaba su inteligencia. Debido a sus circunstancias económicas, la mayoría de los niños eran vegetarianos de facto al comienzo del estudio. Sorprendentemente, los niños que recibieron la sopa que contenía carne cada día parecían tener una ventaja significativa. Al final del estudio, superaron a todos los demás niños en una prueba de razonamiento no verbal. Junto con los niños que recibieron sopa con aceite, también fueron los mejores en una prueba de habilidad aritmética. Por supuesto, se necesita más investigación para verificar si este efecto es real y si también se aplicaría a adultos en países desarrollados. Pero plantea preguntas intrigantes sobre si el veganismo podría estar frenando el desarrollo mental de algunas personas”.


  • No he leído este estudio (que aprovecho para decir que no citan ni una sola referencia de los estudios a los que aluden), habría que ver cómo está diseñado en detalle, pero si ya hablan de niños keniatas cuya situación económica no es boyante, eso ya, de entrada, nos puede advertir de que presenten deficiencias nutricionales porque no estén comiendo una amplia variedad de alimentos vegetales integrales en cantidad suficiente, como las legumbres. ¿Por qué a la sopa no le añadieron legumbres en vez de aceite? Porque el aceite, muy nutritivo, no es. Probablemente ni siquiera es virgen extra y, aunque lo fuera, los aceites básicamente son grasas con antioxidantes. El alimento entero, como por ejemplo las legumbres o los frutos secos, contiene proteínas, vitaminas, minerales, antioxidantes, fibra… Y, además, muy probablemente, tampoco estén suplementados con B12. Todo esto, evidentemente, favorece que los niños que comían la sopa con carne lograsen mejores resultados en los test de inteligencia.


“De hecho, hay varios nutrientes cerebrales importantes que simplemente no existen en plantas u hongos. La creatina, carnosina, taurina, EPA y DHA omega-3 (el tercer tipo se puede encontrar en las plantas), el hierro hemo y las vitaminas B12 y D3 generalmente solo se encuentran naturalmente en alimentos derivados de productos animales, aunque pueden sintetizarse en el laboratorio o ser extraídos de fuentes no animales como algas, bacterias o líquenes, y agregado a suplementos. Otros se encuentran en alimentos veganos, pero solo en pequeñas cantidades. Para obtener la cantidad mínima de vitamina B6 requerida cada día (1,3 mg) de una de las fuentes vegetales más ricas, la papa, debe comer aproximadamente cinco tazas (equivalente a aproximadamente 750 gr). Delicioso, pero no particularmente práctico. Y aunque el cuerpo puede producir algunos de estos compuestos cerebrales vitales a partir de otros ingredientes en nuestras dietas, esta capacidad generalmente no es suficiente para compensar estas grietas en la dieta.


Para todos los nutrientes enumerados anteriormente, se ha demostrado que los vegetarianos y veganos tienen cantidades más bajas en sus cuerpos. En algunos casos, la deficiencia no es la excepción, es completamente normal. Por ahora, el impacto que estas deficiencias están teniendo en la vida de los veganos es en gran medida un misterio. Pero una pequeña cantidad de estudios recientes han proporcionado algunas pistas, y lo que dicen es inquietante.


"Creo que el hecho de que se están popularizando las dietas basadas en plantas está teniendo algunas repercusiones reales", dice Taylor Wallace, científico experto en alimentos y CEO de la firma de consultoría de nutrición Think Healthy Group.


"No es que lo basado en plantas sea inherentemente malo, pero no creo que estemos educando a la gente lo suficiente sobre los nutrientes que se derivan principalmente de los productos animales”. Uno de los desafíos más conocidos para los veganos es obtener suficiente vitamina B12, que solo se encuentra en productos de origen animal como los huevos y la carne. Otras especies lo adquieren de bacterias que viven en sus tractos digestivos o heces. Lo absorben directamente o lo ingieren comiendo su propia caca, pero desafortunadamente (o afortunadamente, dependiendo de cómo se lo mire) los humanos tampoco pueden hacer esto.


"Hay algunos casos trágicos de niños cuyos cerebros no se desarrollaron debido a que sus padres eran veganos mal informados", dice David Benton, quien estudia el vínculo entre nuestras dietas y la química cerebral en la Universidad de Swansea. Un niño, por ejemplo, no podía sentarse o sonreír. Otro entró en coma.


Más adelante en la vida, la cantidad de vitamina B12 en la sangre de una persona se ha correlacionado directamente con su coeficiente intelectual. En los ancianos, un estudio encontró que los cerebros de aquellos con B12 más bajo tenían seis veces más probabilidades de encogerse. Aun así, niveles bajos de B12 es algo muy extendido entre los veganos. Un estudio británico encontró que la mitad de los veganos analizados tenían una deficiencia. En algunas partes de la India, el problema es endémico, posiblemente como consecuencia de la popularidad de la dieta sin carne”.


  • Sigamos analizando la noticia: la carnosina es un antioxidante que se encuentra en los músculos y el cerebro de los animales humanos y no humanos. NO es esencial, ya que podemos sintetizarla a partir de 2 aminoácidos: la beta-alanina y la histidina. Con respecto a la creatina, es un nutriente que se encuentra principalmente en los alimentos de origen animal y participa en la formación de energía. Se obtiene de 3 aminoácidos (arginina, metionina y glicina). Así, el cuerpo humano produce la que necesita (11). Es más, una investigación del año 2014 -aunque es cierto que la muestra era muy pequeña- señala que “la creatina dietética no tiene influencia en el contenido de creatina cerebral en individuos sanos, sugiriendo que en condiciones normales, el cerebro depende de la propia síntesis de creatina” (12).


Con respecto a la taurina, los alimentos vegetales a penas la contienen (13), mientras que los alimentos animales la poseen en mayor medida. Sin embargo, los humanos, una vez terminada la infancia la pueden sintetizar a partir de los aminoácidos metionina y cisteína (ambos presentes en adecuadas cantidades en una alimentación basada en plantas bien planificada). Los niños requieren taurina dietética, que la obtienen de la leche materna o de la de fórmula. Las investigaciones no sugieren que la taurina suplementada sea necesaria (14).


Del Omega 3 y de las vitaminas B12 y D3 ya hablé en la primera parte del análisis de esta noticia. Con respecto a la vitamina B6, me parece insólito lo que publican, ya que una dieta vegana bien planificada la cubre con creces. Es cierto que muchos vegetales contienen una pequeña cantidad, pero algunos son abundantes en esta vitamina y cuando la dieta es saludable, los requerimientos de este nutrientes satisfacen sin problemas. Y doy fe de ello después de haber realizado miles de menús a mis pacientes. En España, la IDR (Ingesta Dietética de Referencia) de vitamina B6 son 1, 5 mg para hombres adultos y 1, 2 mg para mujeres adultas. ¿Y cuánta vitamina B6 hay en los alimentos de origen vegetal? Pues para que te hagas una idea, si un hombre adulto come 3 plátanos al día… ¡ya cubre toda la que necesita! Y a eso añádele la que aportan el resto de alimentos. Pero el alimento que se lleva la palma en cuanto a riqueza en vitamina B6 es el pistacho, con nada más y nada menos que… ¡1, 27 mg por cada 100 gr! Esto es lo que reflejan las tablas de la BEDCA (Base de Datos Española de Composición de Alimentos), porque las del USDA (Dpto. de Agricultura de EEUU) reflejan… ¡¡1,7 mg de vitamina B6 por cada 100 gr!! Otros alimentos ricos en esta vitamina son las pipas de girasol (0, 77 mg/ 100 gr), las nueces (0, 73 mg/ 100 gr), las lentejas (0, 65 mg/ 100 gr), las avellanas (0, 59 mg/ 100 gr), el arroz integral (0, 51 mg/ 100 gr), las alubias blancas (0, 46 mg/ 100 gr), el aguacate (0, 42 mg/ 100 gr) o el puerro (0, 3 mg/ 100 gr)*.


* Los valores de vitamina B6 se refieren al alimento en crudo y se han extraído de la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA).


  • En lo que sí que estoy de acuerdo con el artículo es en que las personas se asesoren adecuadamente a cerca de cómo comer saludable y equilibrado. Pero no solo los veganos y los vegetarianos, sino cualquier persona. ¿Cómo una persona va a comer de forma balanceada, si no le han ensañado? Y todos sabemos la de verdades a medias (o cosas directamente inventadas) que circulan por Internet. Con respecto a lo que comentan en el último párrafo de los niños pequeños veganos enfermos o que entraron en coma, el experto lo indica claramente: se trataba de padres que no se habían informado correctamente de cómo alimentar de una manera sana a sus hijos.


También falta hierro


“Otro nutriente que escasea en la dieta vegana típica es el hierro. Aunque a menudo lo asociamos con la sangre, el hierro también desempeña un papel destacado en el desarrollo del cerebro y es esencial para mantener el órgano sano durante toda nuestra vida. Por ejemplo, un estudio de 2007 encontró que administrar suplementos de hierro a mujeres jóvenes condujo a importantes ganancias intelectuales. En aquellas cuyos niveles de hierro en sangre aumentaron en el transcurso del estudio, su desempeño en una prueba cognitiva mejoró entre cinco y siete veces, mientras que las participantes cuyos niveles de hemoglobina aumentaron, experimentaron mayor velocidad de procesamiento.


Es sorprendentemente fácil caer en una deficiencia de hierro, a pesar de que constituye el 80% de la masa interna de nuestro planeta. Los veganos son particularmente propensos, porque el tipo de hierro que el cuerpo absorbe más fácilmente es el hierro hemo, que solo se encuentra en las proteínas animales. Un estudio alemán encontró que el 40% de los veganos que participaron del trabajo consumían menos de la cantidad diaria recomendada.


Otras deficiencias comunes entre los veganos incluyen D3, omega-3, selenio, ácido fólico y yodo. Aunque el cuerpo puede producir D3 cuando la piel está expuesta a la luz solar, esto no compensa el faltante en las dietas de los veganos".


De todo esto, además de la colina, hablaré en el último post en relación a esta noticia...


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REFERENCIAS


1.- Position of the American Dietetic Association and Dietitians of Canada: Vegetarian diets. J Am Diet Assoc. 2003 Jun;103(6):748-65.

2.- American Dietetic Association. Position of the American Dietetic Association: Vegetarian Diets. J Am Diet Assoc. 2009; 109:1266-1282

3.- Melina V et al. Position of the Academy of Nutrition and Dietetics: Vegetarian Diets. J Acad Nutr Diet. 2016;116(12):1970-1980

4.- Tuso PJ et al. Nutritional update for physicians: Plant-based diets. Perm J 2013 17(2):61-66

5.- bit.ly/2tvgB7F

6.- bit.ly/2G8L9i5

7.- bit.ly/30ySPDJ

8.- Agnoli C et al. Position paper on vegetarian diets from the working group of the Italian Society of Human Nutrition. Nutr Metab Cardiovasc Dis. 2017;27(12):1037-1052.

9.- Martínez Biarge M. Respuesta al informe de la Academia de Medicina Belga sobre dietas veganas en la infancia. Blog de Nutrición Infantil Vegetariana. Recuperado de: bit.ly/2v0FlFb.

10.-Baroni L et al. Vegan Nutrition for Mothers and Children: Practical Tools for Healthcare Providers. Nutrients. 2019; 11(1): 5.

11.- Brosnan ME et al. The role of dietary creatine. Amino Acids. 2016;48(8):1785-91

12.- Yazigi Solis M et al. Brain creatine depletion in vegetarians? A cross-sectional ¹H-magnetic resonance spectroscopy (¹H-MRS) study. Br J Nutr. 2014;111(7):1272-4.

13.- Rozan P et al. Amino acids in seeds and seedlings of the genus Lens. Phytochemistry. 2001;58(2):281-9

14.- Davis B, Melina V. Becoming Vegan. Comprehensive edition. The complete reference to plant-based nutrition. Tennessee: Book Publishing Company; 2014.


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