• Cristina Santiago

EL SISTEMA EDUCATIVO Y SANITARIO NECESITAN UNA PROFUNDA E IMPERIOSA REMODELACIÓN




Normalmente, cuando hablamos de alimentación vegetal, hacemos referencia a los beneficios que esta tiene en nuestra salud, en el planeta y, evidentemente, en el bienestar animal. Pero, ¿qué impacto tiene una alimentación integral a base de plantas en el sistema sanitario? Para responder a esta cuestión, hemos de partir de la base de que en muchos países industrializados, más del 70% del presupuesto sanitario está destinado al tratamiento de las enfermedades crónicas, tales como la obesidad, la hipertensión, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares (1, 2, 3). Y, ¿de qué cifras estamos hablando? En EEUU, desde 2010 casi el 18% del producto interior bruto se ha destinado a la atención médica, cuyos costos ascendieron EN 2015 a nada más y nada menos que a la friolera cifra de… ¡más de 3 TRILLONES de dólares! Y lo peor de todo es que el abordaje actual de muchas enfermedades crónicas tal y como está planteado, además de ser muy costoso es, generalmente, poco eficaz. Con lo cual, y como muy probable y acertadamente deducirás, esto es completamente insostenible y está conduciendo al sistema sanitario al borde de la bancarrota (2).


Y, ¿cuál es la solución? Esto puede resumirse en una sola palabra: PREVENCIÓN. Debemos hacer un cambio de paradigma, pasar de un sistema de tratamiento de la enfermedad a uno que busque y abogue por la promoción de la salud, mediante la prevención de la enfermedad. Es hora de comer saludablemente, de practicar deporte y de reducir el estrés (por ejemplo, a través de prácticas como la meditación, el yoga o el mindfulness). Es hora de poner en práctica la medicina del estilo de vida, es decir, que para los médicos los hábitos saludables sean la primera línea de abordaje de la prevención y del tratamiento de enfermedades crónicas tales como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares (2). El problema a día de hoy es que muchos profesionales sanitarios no se sienten capacitados para dar consejos de estilo de vida saludable a sus pacientes y cuando poseen dichos conocimientos, disponen de muy poco tiempo en las consulta para atenderlos adecuadamente. Por tanto, debe hacerse un replanteamiento profundo del sistema sanitario y educativo, puesto que en las facultades de medicina las horas dedicadas al estudio de la nutrición son irrisorias (4), dado el fuerte impacto positivo que una alimentación y un estilo de vida sanos ejercen en la salud y en el gasto sanitario. Una alimentación integral a base de plantas es capaz de prevenir, e incluso de revertir, las patologías que ponen punto y final a un sin número de personas cada año: las enfermedades coronarias (nuestra principal causa de muerte) (5), la diabetes tipo 2 (6), la hipertensión (7) y la obesidad (8). Y, en lo referente al sistema de salud, al abordar la causa raíz de las enfermedades y adoptar medidas correctivas se podría evitar la crisis de atención médica actual: con solo una reducción del 10% del gasto sanitario, se ahorrarían miles de millones de dólares (2).


A día de hoy, existen múltiples fuerzas que mantienen el statu quo a nivel sistémico. Los grupos de intereses especiales, incluidos los lobbys y ciertos grupos de presión, mantienen barreras al gastar dinero para influir en objetivos gubernamentales y profesionales. Por ejemplo, las pautas dietéticas nacionales están influenciadas por los intereses económicos de ciertas industrias en lugar de reflexionar sobre las recomendaciones basadas en la evidencia con respecto al consumo de ciertos alimentos, como la carne, los huevos y los productos lácteos. A nivel social, se promueven los aspectos hedonistas de los alimentos por encima de sus aspectos nutricionales y de salud (2).


Sin embargo, no debemos de perder la esperanza y el optimismo, ya que existe un gran interés en la medicina del estilo de vida y una evidente hambre de cambio. El creciente interés en los programas de bienestar y la incorporación de prácticas como el yoga, el tai chi o el mindfulness son ejemplos de estas actitudes en pro de un deseo de mejora de nuestro bienestar y de nuestra salud. La integración de la medicina del estilo de vida en la práctica clínica en las áreas de nutrición, ejercicio y reducción del estrés son cada vez más comunes. Múltiples organizaciones, incluidos los sistemas de atención médica y grandes corporaciones exitosas, se han dado cuenta de los enormes beneficios de un estilo de vida saludable no solo para el bienestar sino que también influyen positivamente en una mayor productividad (2).


Tomará tiempo romper las barreras que existen pero, sin duda, el cambio es posible. Hoy, más que nunca, necesitamos profesionales de la salud con sólidos conocimientos de nutrición para frenar la pandemia de enfermedades crónicas a la que nos enfrentamos y al colapso del sistema sanitario. Tal y como concluye la guía de alimentación de Kaiser Permanente, la mayor organización médica administrada de EEUU: “la gran mayoría de las enfermedades crónicas que padece la gente hoy en día, pueden prevenirse e incluso curarse con una excelente nutrición. La comida es la más segura y efectiva medicina” (9).


REFERENCIAS:


1.- Hever J. Plant-Based Diets: A Physician’s Guide. Perm J. 2016; 20(3): 15-082.

2.- Balazs IB et al. Lifestyle Medicine: A Brief Review of Its Dramatic Impact on Health and Survival. Perm J. 2018; 22: 17-025.

3.- Benjamin H. The Power of Plants: Is a Whole-Foods, Plant-Based Diet the Answer to Health, Health Care, and Physician Wellness? Perm J. 2019; 23: 19-003.

4.- Adams KM et al. The state of nutrition education at US medical schools. J Biomed Educ. 2015;2015:357627.

5.- Esselstyn CB Jr et al. A way to reverse CAD? J Fam Pract. 2014 Jul;63(7):356-364b.

6.- Crane MG et al. Regression of Diabetic Neuropathy with Total Vegetarian (Vegan) Diet. J Nutr Med. 1994;4(4): 431-439

7.- Lindahl O et al. A vegan regimen with reduced medication in the treatment of hypertension. Br J Nutr. 1984;52:11–20.

8.- Berkow SE et al. Vegetarian diets and weight status. Nutr Rev 2006;64(4):175-88

9.- Kaiser Permanente. The Plant-Based Diet a healthier way to eat. Kaiser Permanente 1-20

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